ROMEO Roma es el segundo integrante de la familia de hoteles de lujo Romeo Collection. Se trata de un antiguo palacio del siglo XVI, muy cerca de la Piazza del Popolo, que la fallecida arquitecta Zaha Hadid transformó (fue uno de sus últimos proyectos) en un destino de ensueño.
Imagen superior: Bistro. Fotografía: Chris Dalton, cortesía de Romeo Collection.
ROMEO Roma es el lugar ideal para quienes disfrutan de la historia, la arquitectura, el diseño, el arte, la gastronomía y el lujo durante su visita a la Ciudad Eterna. Este hotel comenzó a gestarse en 2012, cuando el empresario Alfredo Romeo compró el Palazzo Capponi, una construcción del siglo XVI que, a lo largo de los años, sufrió diversas modificaciones arquitectónicas y tuvo muy variados usos. El último de ellos fue, desde 1951, ser la sede de las oficinas del Istituto Nazionale Assistenza Infortuni sul Lavoro (INAIL), entidad del gobierno italiano.

Galería de acceso al hotel. Fotografía: Jacopo Spilimbergo.

Entrada al Palazzo Capponi, hoy convertido en el Romeo Roma. Fotografía: Jacopo Spilimbergo.
El propósito fue convertir esa antigua construcción, situada en la Via di Ripetta, en un resort urbano de setenta y cuatro habitaciones y suites. Para tal fin, la firma Zaha Hadid Architects (hoy ZHA Architects) fusionó la historia centenaria del antiguo Palazzo con elementos arquitectónicos contemporáneos y futuristas, que dieron como resultado una mezcla de tradición, respeto por el patrimonio histórico e innovación. Por ejemplo, los techos abovedados fueron uno de los elementos arquitectónicos a los que se les prestó mayor atención y, por lo tanto, se reinterpretaron durante el proceso de diseño.
ROMEO Roma y el confort responsable
La premisa de Romeo Roma es el lujo consciente: aquel que va más allá de la opulencia e implica sostenibilidad, ética y responsabilidad medioambiental. En consecuencia, cada decisión de diseño, desde la selección de los materiales hasta la gestión de recursos, se tomó con el propósito de reducir el impacto ambiental sin comprometer la comodidad ni la estética. Por eso se incluyeron sistemas energéticamente eficientes y de reducción de residuos que garantizan que los huéspedes disfruten de una estancia de lujo que respeta y preserva los recursos naturales.

Las formas sinuosas, sello distintivo de los diseños de Zaha Hadid, desempeñan un papel protagónico en la recepción del hotel. Fotografía: Chris Dalton, cortesía de Romeo Collection.
Pasado y presente en medio del lujo
Desde luego, en ROMEO Roma se emplearon materiales de óptima calidad. Entre ellos, ébano de Macassar, mármol negro Marquina y mármol de Carrara. Las líneas dinámicas y fluidas que durante años han sido uno de los sellos característicos de Zaha Hadid, la primera mujer ganadora del premio Pritzker (2004), se fusionan armoniosamente con detalles artísticos históricos como una serie de frescos del siglo XVII. Esto crea un entorno en el que el pasado y el presente coexisten en armonía.
- Grand Suite. Fotografía: Chris Dalton, cortesía de Romeo Collection
- Baño de la Premier Suite. Fotografía: Chris Dalton, cortesía de Romeo Collection.
Las setenta y cuatro habitaciones y suites de ROMEO Roma (que no se repiten en serie, como ocurre en muchos hoteles) sobresalen por su bien logrado diálogo entre el diseño contemporáneo y la tradición histórica. Sin duda, la tecnología es un aspecto clave; por eso cuentan con iluminación personalizable, bañeras de hidromasaje, televisores ocultos y, en algunas suites, chimeneas integradas. Además, un grupo de habitaciones dispone de terrazas privadas con vistas a los tejados de Roma, mientras que otras están decoradas con frescos originales que se conservaron con esmero.

En esta toma se observa parte de la primera y de la segunda planta de la Fresco Suite. En parte de sus muros se exhiben frescos del siglo XVII. Fotografía: Chris Dalton, cortesía de Romeo Collection.

Segunda planta de la Fresco Suite. Un gran ejemplo de la fusión entre lo histórico y lo contemporáneo. Fotografía: Jacopo Spilimbergo.
Un oasis con historia y experiencias únicas
En el corazón del hotel se encuentra un patio interior único, concebido como una plaza urbana contemporánea. Rodeado por las fachadas históricas del palacio, el patio alberga Il Bar, abierto todo el día, el SPA Sisley Paris y Il Cortile, un restaurante que entabla un diálogo continuo entre la gastronomía, el bienestar y la arquitectura. Con mobiliario de diseño, instalaciones artísticas y vegetación cuidadosamente seleccionada, el patio es un oasis urbano.

Hallazgos arqueológicos bajo la piscina del hotel. Fotografía: Chris Dalton, cortesía de Romeo Collection.
Además, cabe destacar que durante las primeras excavaciones para crear el jardín, el hallazgo de un antiguo muro romano obligó a suspender temporalmente la construcción. Los estudios arqueológicos y las excavaciones revelaron una bottega (taller) con opus reticulatum, un revestimiento de piedra empleado en la arquitectura romana hace aproximadamente 2.000 años. Para protegerla, se excavó cuidadosamente una galería de 90 m² a unos cuatro metros bajo el jardín. A través de su cubierta acristalada, que es el suelo de la piscina del hotel, esta galería permite a los huéspedes y visitantes descubrir un espacio histórico de la Ciudad Eterna.

Il Ristorante Alain Ducasse. Fotografía: Chris Dalton, cortesía de Romeo Collection.
Como si con todo lo anterior no bastara, ROMEO Roma dispone de dos espacios más para vivir experiencias únicas: Il Ristorante Alain Ducasse, que ofrece una carta especialmente diseñada por el famoso chef francés, y La Terrazza, que, en colaboración con la casa Krug, cuenta con una selección exclusiva de champaña y unas vistas impresionantes de los tejados de Roma.

Cigar Lounge. Fotografía: Chris Dalton, cortesía de Romeo Collection
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